La corrupción es parte del problema
De forma análoga, se ha enfatizado el
planteamiento sobre quiénes se benefician en mayor medida de un esquema de
administración con corrupción elevada, los estratos de ingresos altos o
aquellos que tienen bajas percepciones. De hecho, los procesos que se derivan
de esquemas de corrupción implican cada vez más altos ingresos de algunos
funcionarios públicos o de empresas privadas supeditadas al sector público, que
retroalimentan las desigualdades y magnifican las acciones consideradas como
corruptas, mientras que la situación económica de las personas de bajos
ingresos tiende a empeorar con dichos esquemas, ya que los ingresos que exige
el sector público recaen fundamentalmente sobre el grueso de la sociedad y su
impacto real es mayor sobre las familias de más bajos ingresos.
De acuerdo con Oxfam en el Informe 2018
para México,3 65% de la población opina que una persona es rica por “esquemas
injustos”, entre los cuales está la corrupción o tener acceso al poder y a
contactos privilegiados, y apenas uno de cada 10 mexicanos indica que trabajar
con empeño y perseverancia permite tener algo de riqueza. En su informe la
organización subrayó que la corrupción es un motor que agrava las
desigualdades. En México, a medida que la calidad de las políticas económicas y
sociales ha retrocedido, la desigualdad y la violencia se han alimentado
mutuamente (Trejo y Ley, 2016). Al observar casos individuales, queda claro
cómo la desigualdad, incluso más que la violencia, impulsa los actos de
corrupción
Para terminar de dimensionar los
grandes retos a los que nos enfrentamos en México, también es destacable el ser
país de tránsito para miles de migrantes mexicanos y centroamericanos sobre
todo procedentes del Triángulo Norte que huyen a los Estados Unidos en busca de
mejores oportunidades. También, la escasez de agua potable en zonas rurales o
periféricas de las ciudades, la precariedad de las condiciones laborales, las
carencias de servicios básicos como la educación o la salud o el narcotráfico y
el crimen organizado.
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